Ojalá pudiese escribir un libro,
un libro que fuese extenso como el cuerpo,
e infinito como el alma, que en cada página pudiera
grabar la inmortalidad de la palabra.
Hoy aquí donde me encuentro, atado al sino del silencio, desterrado a la soledad del alma, con los pies anclados en tierra y el corazón izado hacia el vacío… no es coherente lo que escribo y no tengo permiso para hablar sobre el amor.
Una noche posaré sobre ti
Mi luz sombría,
(Aquella de la cual están
Hechos los fantasmas)
Y posaré también
Sobre tu rostro:
Estas manos tiernas y vacías,
Con las que siempre escribo
En la vigilia silente
De la luna;
Tu voz sonará a melancolía,
Al suave satín negro
De la noche muda,
Que cubre mi alma
Lóbrega y desnuda.
Más antes de que vuelvan:
Tu voz, tu alma, los recuerdos,
Y mientras mis ojos absortos
Te contemplan,
Y mis labios beben el aire
De tu boca entreabierta,
Y todo vuelva a comenzar….
¡Permíteme vivir esta mentira,
Esta sórdida mentira,
De amarnos tu y yo ¡
J.V.

2 comentarios:
Lindo saber que no sólo eres brillante a nivel intelectual sino que, además, tienes el corazón lleno de ternura y el alma cargada de honestidad. Un abrazo
Los sueños con persistencia se pueden volver realidades, mientras que la imaginacion vuele con amor.
Que gusto leerte¡¡
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